Make yourself at home!

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Esto (dicho en Inglés) es lo que queremos que tú sientas… que te sientas como en casa.  Sabes que esa casa nueva te hace mucha ilusión, que te trasladarás a ella con muchas ganas. Pero, siempre hay un pero… ya has gastado demasiado y ahora que toca amueblarla y vestirla te has quedado sin blanca.

Tips para gastar poco dinero…

  • Aprovecha lo que tienes,… sí , de hecho, es el mejor momento para “customizar” aquella lámpara de tu abuela… que además ahora “se lleva”
  • Da un nuevo toque a los muebles… Internet, y el DIY (DO IT YOURSELF) es la máxima del momento. Cientos de tutoriales en la red esperan a que gente como tú y como yo aprendamos como repintar un mueble por ejemplo.
  • Aprovecha los espacios con los muebles que tienes… aunque suena a consolación, es un buen ejercicio para que cuando ya tengas ese dinerillo sepas exactamente qué quieres y donde, porque admitámoslo a veces las prisas nos llevan por mal camino, y aquello que nos parecía tan bonito se ha convertido en un estorbo.

 

Ahora nos ponemos manos a la obra… ideas…

 

  • Antes de empezar a comprar material , haz un análisis de los muebles que tienes. Cuales quieres conservar… sobre todo, analiza su estado… hay veces que por mucho que nos empeñemos, dormir sobre el suelo es mejor que ese somier que está destartalado. Con ello quiero decir que priorices…
  • Vale! Tienes las mesillas, que bueno de momento puedes tirar con ellas. Líjalas, dales pintura (ahora se lleva la pintura a la tiza ) o dales un toque brillante con un color que te apetezca y que luego combine con la pared. Por favor, antes mira Pinterest, una red social que te dará montones de ideas… no sabrás cual elegir…
  • El siguiente paso puede ser diseñar tu cabecero… sigue en Internet y aprovecha las geniales ideas de otros… También te recomiendo el programa de Yolanda Alzola, Decogarden, donde puedes ver qué cosas tan increíbles se pueden hacer con ganas e ideas. Un ejemplo (pincha aquí)
  • Y así hasta completar tu nueva casa.

 

Confía en ti, haz un plano con tu casa y sus medidas, mide el mobiliario que te vas a llevar. Después comprueba que encaja (no será la primera vez que ese armario  ha crecido por el camino y no cabe en la pared a la que estaba destinado). Y por último, y la regla más importante, sé coherente… no todo vale…